Luz natural como aliada cotidiana
La iluminación no trabaja sola: mide la contribución solar mediante sensores de iluminancia, calcula factores de aprovechamiento y mantiene niveles objetivo en escritorios o pasillos. El algoritmo aprende estacionalidad y patrones de nubes, evitando sobreiluminación, creando atmósferas agradables y reduciendo costes sin sacrificar uniformidad, legibilidad ni seguridad diaria.